domingo, 30 de noviembre de 2014

Intraemprendedores: innovación e ilusión diaria.

Los motivos que llevan a muchas personas a emprender en el mundo de los negocios pueden ser variadas: pasión por algún sector en concreto, autosuperación, estancamiento profesional, y en muchas ocasiones simplemente generar empleo para sí mismos. Para otros un motivo muy común en los últimos años en jóvenes es que no encuentran un lugar dentro del mercado y que no contemplan desplazarse a otro país como opción, o simplemente personas que han perdido su empleo y no encuentran nuevas oportunidades laborales. Estos emprendedores son personas con ganas de trabajar y que creen que en sus ideas está su mayor potencial.

Pero en este sentido hay otro perfil similar al del emprededor pero que desarrolla su actividad al amparo de una empresa preexistente: el intraemprendedor. Según el investigador Gifford Pinchot, los intraemprendedores son personas que desarrollan un comportamiento emprendedor, pero dentro de la empresa para la que generalmente desarrollan su actividad laboral,  y relacionado con el descubrimiento, evaluación y explotación de nuevas oportunidades de negocio. Es alguien que por iniciativa propia introduce ideas interesantes dentro de la empresa en la que trabaja y que contribuye al crecimiento y enriquecimiento de ésta, quien a su vez le respalda y le presta el apoyo necesario para su desarrollo.

Lo complicado de este tipo de iniciativas es que en numerosas ocasiones se hacen de abajo a arriba en la jerarquía de la empresa, y no de arriba a abajo como viene siendo habitual, de manera que las empresas deben ser flexibles a la hora de aceptar este tipo de iniciativas, y verlas como una oportunidad de desarrollo, de abrir nuevo caminos, de romper barreras... ya que este tipo de actitudes pueden ser una potencial fuente de innovación y talento, dos de los valores más importantes en los tan cambiantes mercados actuales.

El perfil de intraemprendedor es el de un empleado que no ha pedido la ilusión en su puesto de trabajo, es más, le apasiona, con cierta antigüedad e involucrado en la compañía, quizá políticamente incorrectos a la hora de cuestionar las cosas, y con ganas de aportar y realizar cambios dentro de su entorno de trabajo con el fin de mejorarlo. Son personas con espíritu emprendedor, creativas, constantes e inconformistas, con capacidad de liderazgo y de trabajo en equipo, y con una visión holística de las necesidades el mercado. Estos intraemprededores al formar ya parte de una compañía pueden disponer del conocimiento y los recursos de esta para desarrollar su actividad sin necesidad de asumir los importantes costes y riesgos que conllevan poner en marcha nuevos proyectos.

Por tanto para que el intraemprendedor pueda desarrollar sus habilidades dentro de una organización, ésta debe dotar a sus empleados de cierta libertad, de una autonomía que les permita una dedicación a la innovación y al desarrollo de nuevas ideas. Las empresas que deciden potenciar este tipo de perfiles, buscándolos tanto dentro como fuera de la compañía, debe, como se ha apuntado más arriba, dar cierta libertad a sus trabajadores, no estar fuertemente centralizadas ni tener una marcada formalización o un organigrama demasiado encorsetado; disponer de cierto capital de riesgo y de políticas para la innovación y el cambio tecnológico, así como una alta capacidad de experimentalización y un buen programa de recompensas para este tipo de actitudes (salariales, galardones…).

Empresas de éxito como es el caso Google dedican un 20% del tiempo laboral en el intraemprendimiento, o para que sus trabajadores desarrollen proyectos propios; o algo que ahora nos parece tan cotidiano como los Post-it fue idea de Spencer Silve, uno de los trabajadores de 3M.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa tu opinión: deja aquí tus comentarios sin dudarlo.